OMS insta a subir impuestos a alcohol y bebidas azucaradas para frenar enfermedades y muertes
Con estas recomendaciones, la OMS busca que los gobiernos rediseñen los impuestos sobre alcohol y bebidas azucaradas como parte de una estrategia global para 2035, con el objetivo de aumentar los precios reales y reducir las enfermedades prevenibles vinculadas a estos productos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este martes sobre los riesgos que representan el alcohol y las bebidas azucaradas para la salud pública y urgió a los gobiernos a aumentar sus impuestos para reducir su consumo.
Según la organización, más de 2,6 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el alcohol, mientras que el consumo excesivo de azúcar contribuye al aumento de la obesidad, la diabetes, problemas cardíacos y ciertos tipos de cáncer.
En dos informes publicados, la OMS advirtió que los impuestos actuales, que en muchos países no se ajustan a la inflación, han abaratado estos productos, manteniéndolos al alcance de la población. “Los impuestos para la salud son una de las herramientas más potentes que tenemos para promover la salud y prevenir la enfermedad”, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
El análisis de la organización, basado en datos de más de 150 países, revela que la cerveza y los destilados se han vuelto más asequibles pese a los impuestos, y que solo una minoría de países actualiza regularmente los tipos impositivos. Por ejemplo, una botella típica de cerveza de 330 ml cuesta 2,47 dólares, de los cuales solo 0,52 dólares corresponden a impuestos, mientras que una botella de 750 ml de destilados cuesta 22,67 dólares, con apenas 6,44 dólares de impuestos. Además, al menos 25 países, en su mayoría europeos, no gravan el vino, pese a su riesgo para la salud.
En el caso de las bebidas azucaradas, como refrescos o zumos endulzados, la OMS recordó que son una de las principales fuentes de consumo de azúcar y tienen escaso valor nutricional. Aunque 116 países aplican algún impuesto sobre estas bebidas, menos de uno de cada cuatro grava en función del contenido real de azúcar, lo que reduciría el consumo al incentivar opciones más saludables.
La OMS también advirtió que la recaudación de impuestos rara vez se destina a la prevención o al tratamiento de enfermedades: solo 28 países lo hacen con el alcohol, y apenas 10 lo hacen con las bebidas azucaradas. “Mientras la industria obtiene beneficios, la población carga con las consecuencias para la salud y la economía”, subrayó la organización.
