Marcelo Tinelli celebró la reforma laboral del Gobierno y desató una ola de críticas en las redes
Tinelli, con su estilo habitual de exposición pública, volvió a convertirse en espejo de una grieta social donde la discusión sobre derechos laborales y reformas estructurales sigue generando más rechazos que aplausos.

Marcelo Tinelli volvió a ser tendencia, esta vez no por un programa de televisión sino por su respaldo público a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. El conductor y empresario festejó la iniciativa con un escueto “Excelente” acompañado de emojis de aplausos en su cuenta de X (ex Twitter), al citar una nota periodística sobre el tema.
Sin embargo, el entusiasmo del productor televisivo no cayó bien entre los usuarios, que le recordaron su historial de conflictos laborales y juicios por falta de pago.
“Tinelli toda la vida rodeado de sueldos impagos, cheques rechazados y juicios laborales lo celebra. La que se viene”, escribió un usuario, en una línea que repitieron decenas de mensajes. Otros comentarios ironizaron sobre su apoyo, apuntando a su condición de empresario con denuncias previas por incumplimientos salariales. “Igual tenés que pagar los sueldos, Tinelli… ¿quién le avisa?”, lanzó el periodista de C5N Nacho Rodríguez, uno de los primeros en replicar el mensaje original.
El creador de Ideas del Sur y LaFlia —esta última, en proceso de reestructuración desde mediados de 2025— había tenido que salir meses atrás a desmentir rumores de cierre de su productora, asegurando que “solo se trataba de una reestructuración de personal”. Su defensa en ese momento buscó justificar despidos y ajustes bajo el argumento de “adaptarse a los tiempos económicos del país”.
Por eso, su apoyo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei, junto con un paquete de cambios tributarios, fue leído por muchos como una toma de posición empresarial más que como una opinión ciudadana. La coincidencia entre su elogio y las medidas que buscan flexibilizar el mercado laboral despertó suspicacias y alimentó un debate sobre el papel de figuras mediáticas en la legitimación de políticas controvertidas.
La reacción en redes fue casi unánime en tono crítico. Más allá de los memes y las ironías, el episodio volvió a poner sobre la mesa el vínculo entre el mundo del espectáculo, el empresariado y la política económica.
