13 de enero de 2026

Argentina canceló el swap con EE. UU.: alivio financiero de corto plazo y señales políticas en un año sensible

De esta manera, la Argentina reembolsó los aproximadamente u$s2.500 millones que había activado de un acuerdo total por u$s20.000 millones, anunciado en octubre del año pasado como un instrumento de estabilización cambiaria.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que canceló las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre de 2025 con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, devolviendo la totalidad de los fondos utilizados en el marco del swap de monedas acordado entre ambos países.

La devolución fue celebrada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien destacó que el reembolso “rápido y completo” refleja una “posición financiera fortalecida” del país y confirmó que el Fondo de Estabilización Cambiaria (FEC) ya no mantiene pesos argentinos. El mensaje no solo tuvo un tono técnico, sino también político: se trató de una señal de confianza hacia la conducción económica argentina y de respaldo a la relación bilateral con el gobierno de Donald Trump.

Sin embargo, el análisis del episodio requiere matices. El swap fue utilizado en un momento crítico, en la antesala de las elecciones legislativas, cuando la presión cambiaria y la fragilidad de las reservas amenazaban con desestabilizar el mercado. En ese contexto, los dólares del Tesoro estadounidense funcionaron como un puente financiero de corto plazo más que como una solución estructural a los desequilibrios externos del país.

La cancelación del swap alivia compromisos inmediatos y despeja un frente de vulnerabilidad, pero no modifica los problemas de fondo: la escasez crónica de divisas, la dependencia de financiamiento externo y la necesidad de sostener un esquema cambiario creíble sin recurrir a auxilios excepcionales. Además, el hecho de que solo se haya utilizado una porción menor del acuerdo original sugiere que el instrumento fue pensado más como un respaldo político y simbólico que como una herramienta plenamente operativa.

En ese sentido, la devolución de los fondos puede leerse como un gesto de disciplina financiera y de alineamiento estratégico con Washington, aunque su impacto real sobre la estabilidad económica de mediano plazo sigue siendo limitado. El desafío para la Argentina será transformar este alivio transitorio en una mejora sostenible de su balance externo, sin volver a depender de swaps o acuerdos de emergencia para atravesar momentos de tensión.

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