Advertencia desde la ONU: legalidad en duda y riesgo de una escalada mayor en Venezuela
En un contexto de creciente polarización y militarización, la advertencia de la ONU deja en evidencia que la crisis venezolana ya no es solo un problema nacional, sino una prueba crítica para el respeto del orden internacional basado en reglas.

La Organización de las Naciones Unidas expresó una fuerte inquietud ante la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, subrayando tanto la gravedad del escenario como las posibles violaciones al derecho internacional.
La postura fue transmitida por la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, quien habló en representación del secretario general António Guterres y dejó en claro que la situación actual excede un conflicto interno y amenaza con desestabilizar a toda la región.
DiCarlo calificó el contexto venezolano como “grave” y señaló que las acciones recientes no se ajustaron a los principios del derecho internacional, una observación que coloca a la intervención estadounidense bajo un fuerte cuestionamiento jurídico y político. Si bien reconoció que Venezuela atraviesa desde hace años una profunda crisis política, económica y humanitaria, remarcó que esas dificultades no justifican medidas que puedan derivar en una confrontación de mayor alcance.
Desde una mirada analítica, el pronunciamiento de la ONU revela una tensión recurrente en el sistema internacional: el choque entre las intervenciones unilaterales y el marco multilateral que busca regular el uso de la fuerza. Al advertir sobre el riesgo de una “conflagración más amplia y destructiva”, el organismo no solo apunta a las consecuencias inmediatas en territorio venezolano, sino también a un posible efecto dominó en América Latina y el Caribe.
Asimismo, DiCarlo enfatizó que la paz y la seguridad internacionales dependen del compromiso efectivo de los Estados miembros con la Carta de las Naciones Unidas. Esta afirmación funciona como un llamado directo a las potencias, en especial a Estados Unidos, para que ajusten sus acciones a las normas que ellos mismos han contribuido a establecer.
